Experiencias de una madre emprendedora

Hace unos días, hablaba con una amiga de las navidades que le había dado a mis hijos. Y es que repasando como habíamos vivido sus días de vacaciones, caí en la cuenta que los había llevado pedido arriba, pedido abajo por todo Madrid, y así, hasta más de 200 concentrados en 20 días. Y es que, para quien no lo ha vivido, esto de emprender es un camino muy duro, muy bonito y muy enriquecedor, pero una prueba de fuego para la que debes estar preparad@ continuamente.
Y no te das cuenta, pero las ganas de sacar tu proyecto adelante, te meten en una rueda donde el móvil es una extensión de tus manos y cualquier momento es bueno para trabajar. Porque te garantizo, que siempre, siempre, tienes algo que hacer del proyecto. Y sobre todo, cuando tus recursos son justos, y las manos que dispones para sacar adelante el trabajo son limitadas. Pero este post no es una queja, es todo lo contrario, una sincera carta de agradecimiento. Porque por complicadas que hayan sido mis horas, y por difícil que se me ha hecho cumplir su principal deseo de estar "encerrados en la calle". En estos días siempre me he encontrado la mejor sonrisa de mis dos cachorritos humanos.
Y esto, me ha hecho pensar, en que lo importante del tiempo que estemos con nuestros hijos es la calidad y la experiencia que puedas compartir con ellos. Ya que puedo decir, que por complicada que se ha planteado la agenda del día, ha sido mucho más llevadera si lo hacían al lado de mamá . Como me decía mi amiga, cuando le "lloraba" por el tiempo que estaba pasando centrada en mi trabajo y la poca planificación que estaba llevando en mi papel de madre con tanto jaleo; "No te preocupes de lo que des de cena, que sólo se acordarán de la sonrisa con la que se la diste".

Y es que lo que hace que nuestra vida sea perfecta, son todas esta imperfecciones que nos acompañan. Creo que hablo por todos cuando digo que no se porque camino nos llevará la vida, y que vueltas nos esperan, pero puedo decir que estamos donde debemos estar. Que no lo hacemos ni mejor ni peor, y que a veces, las responsabilidades nos superan, y es entonces, cuando debemos pensar por qué empezamos ese camino. Yo le doy vueltas a por qué empecé Mamá Mi Sol, y lo primero que me viene a la cabeza, es por mis hijos; por su estabilidad y por mi equilibrio con ellos. Así que, estoy cumpliendo paso a paso los puntos que me planteé al principio; estar con ellos ;)

Qué paseis un maravilloso fin de semana.


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